miércoles, 24 de diciembre de 2014

El enemigo más tierno

Dicen que si no tienes enemigos es porque no has hecho nada digno de ser notado; en los Bonsai en muchos casos es parecido, si no trabajas mucho con tu árbol no habrá que preocuparse mucho por que le suceda algo, pero probablemente tampoco será un árbol muy interesante.

Todo esto ¿A qué viene?

Hoy les platicaré sobre uno de los enemigos más tiernos de los bonsai: los cachorros.

Los cachorros son muy lindos y juguetones y a muchos los pone de buenas el solo pensar en ellos, pero cuando hay un bonsai (o cualquier tipo de planta) a su alcance lo que ellos harán será masticarla y muy probablemente rascar la tierra y dejar las raíces desnudas. 

Les platico esto porque en el último mes la nueva integrante de la familia (una linda pastor belga negra muy juguetona) descubrió que podía alcanzar fácilmente mis macetas y la desgracia ocurrió: rompió la maceta de la Jara y rascó y rascó hasta que las raíces quedaron desnudas quien sabe por cuanto tiempo; unos días después acabó también con mi experimento del nopal y hoy mismo derribó el junipero, por suerte me di cuenta inmediatamente y no rascó mucho la tierra, aunque por la caída de quebraron unas ramas.

Entonces, un consejo: si van a tener mascotas conviviendo con sus plantas no las dejen al alcance de sus colmillos y garras.


viernes, 17 de octubre de 2014

Los juníperos

Al primero ya lo conocen, es el que trabajamos en el taller de Bonsai. A éste lo único que le hecho es quitarle algunos brotes que han salido donde no los quiero y abonarlo (además de sus obvias regadas).

Primero vivía dentro de la casa, con una buena luz pero si mucho viento o humedad. Cuando vi que ya estaba fuerte lo saqué a un pequeño patio en donde ya tenía sol directo por unas horas y cuando vi que no se iba a secar lo saqué a que estuviera a merced de los elementos (como debe ser) pero protegiéndolo un poco de la lluvia para que no desenterrara las raíces.

El sustrato en el que está es piedra volcánica que evapora el agua muy rápido, entonces para que guardara más la humedad le coloqué arriba una capa de tierra de monte (mantillo creo que le llaman) y al parecer le gustó y con eso y su primer abonada brotó bastante bien. 

Con él, que es un junípero San José, tengo pendiente limpiarle la madera para ir pensando en aplicarle el líquido para jin (Polisulfuro de calcio, evita que se pudra y le da un tono blanco muy bonito, puede variar el tono dependiendo de la especie).

Así estaba hace dos días (aunque sigue prácticamente igual) 


El otro árbol es este supuesto junípero. Lo compré como "pino azul" porque los brotes nuevos tienen un tono azul-verdoso, pero investigando al respecto en varias páginas que vi lo identifican como una variedad de junípero, entonces realmente no sé que especie sea.

Lo compré el mismo día del romero, del cual no tengo registro pero fue aproximadamente en agosto o septiembre. Lo compré básicamente porque me gustó su color y revisando el tronco no se veía tampoco nada mal; si no mal recuerdo me costó entre 30 y 40 pesos. 

En cuanto llegué a casa con él me puse a trabajar con la podadora y el alambre y le di la forma que tiene ahora, éste es el supuesto frente aunque puede que según evolucione lo cambie.

Mi idea es hacerle un jin (madera muerta de una rama completa) en el ápice y según vea conveniente o no, un shari (madera muerta en el tronco, como simulando algún desgarre) entre las ramas.



¿Hay algún alma bondadosa por ahí que sepa la especie correcta? 

El Romero

La historia con el romero (Rosmarinus officinalis) comienza antes desde que lo comprara, cuando vi hace unos meses una extraña planta en casa del abuelo de mi novia, con unas hojas como agujas muy interesantes y de un olor delicioso. Unas semanas después encontré la misma planta con un vendedor en la calle y ya me dijo que se llamaba romero y obviamente lo compré en el acto (me costó $10 pesos) 

El mismo día de su compra (no recuerdo cuando fue, tenía el registro en un teléfono que perdí) lo revisé y sin saber en qué estilo lo trabajaría nada más cubrí más el nebari para ver si engrosa un poco.

Hace dos días (15 de oct de 1014) decidí que haría un estilo azotado por el viento (Fukinagashi en japonés) así que me puse a alambrar y a torcer ramas.

Todo fue bien al parecer, se me quebró un poco una rama pero no se ha secado. 

Ahora, las fotos.


Como ven no es muy grande, pero la madera de esta especie hace que aparenten una mayor edad.


Así va el trabajo, las ramas de las izquierda son las que se quedan, las de la derecha son ramas de sacrificio que estoy dejando para engrosar más el tronco y para hacer algunas maderas muertas para ver si así se ve más dramática la composición.

Como dato extra, éste es el que más gustó en mi cuenta de Facebook y preguntaron el precio. Eso me hizo sentir bien, no por la venta sino porque ya es un pre bonsai que le gustaría a alguien tener en su casa.


Actualización del Guayabo

Su nombre científico es Psidium guajava  y es árbol frutal que da unas flores muy lindas, además el té de sus hojas es muy bueno para tratar los males estomacales y la colitis. 

No sé si ya lo mencioné pero es algo así como el árbol familiar, ya que mi papá los cultiva y la ganancia de las frutas ayudó bastante a pagar mi educación así que, obviamente tenía que intentar hacer un bonsai de guayaba y mi papá me regaló éste plantón.

Desde que lo pasé a la maceta (aprox. en mayo de 1014) se ha desarrollado bien con buena brotación de hojas y ramas nuevas; no creo tener problemas a la hora de formar la copa pero, el tronco es un palo sin chiste.

Como saben los que han leído algo, es muy importante que el tronco tenga cierta conicidad (más ancho abajo que arriba) y éste árbol tiene cero conicidad ya que fue formado a partir de un esqueje pensado para hacer un árbol productor de fruta, en el que importa la forma de las ramas y no del tronco; sigo buscando como hacerle para engordarlo un poco, he visto algunas técnicas pero no estoy seguro de que se puedan aplicar a éste tipo de madera.

La buena noticia es que se ha desarrollado tan bien que ya hasta está a punto de dar dos flores ¡En unos meses habrá frutas! 

Y ahora, las fotos.

Estas son las futuras flores


Como pueden ver, el tronco es un palo sin chiste... 

Quité ya el alambre porque se estaba empezando a enterrar en la corteza; las ramas conservaron la curvatura pero no mucho la inclinación.

También hice un pinzado cortando las hojas a la mitad, no hice defoliado porque se iban a disparar nuevos brotes de hojas y ramas  y prefiero que se logren las flores y las frutas, ya luego aplicamos poda y defoliado.

Todavía está muy lejos de ser siquiera un prebonsai pero vamos haciendo lo que se puede, si alguien tiene un consejo es bien recibido.

¡Saludos! 


Franken-bonsai

Hola a todos, hoy les hablaré de la experimentación en el Bonsai, aclarando que es mi opinión nada más y no debe tomarse como una regla sino como, quizá, un consejo.

Si bien en el arte del Bonsai hay reglas y estilos bien definidos, también es cierto que cada árbol nos va "pidiendo" el estilo en el que le gustaría ser formado y debemos trabajar con lo que tenemos a la mano (herramientas, sustratos, macetas, etc.), por lo que es importante ser bastante creativo.

¿Y cómo logramos ser más creativos? ¡Experimentando! 

Sí, experimentando. Aunque la cosa de los Bonsais ya está bien documentada siempre es bueno ir redescubriendo algunas cosas por nosotros mismos ¿Qué pasa si corto por aquí? ¿Y si uso éste tipo de tierra? Ya hay libros y cientos de blogs que nos dicen cómo cortar y qué sustrato usar pero ¿Y si en mi ciudad no hay ni por error algo de akadama? Pues voy a tener que experimentar, a cual árbol le sienta mejor la piedra pómez o la piedra volcánica. 

Yo he experimentado, no solo con herramientas e insumos, sino con plantas también, por ejemplo, con mi primer "bonsai", que creo que ya mencioné: una hiedra que rescaté de un parque. 


Con ella experimenté el enraizado y un poco de alambrado, cómo sujetar a la maceta, hacer crecer musgo y bueno, a algunas cosas respondió bien, a otras no les hizo ni un poco de caso (como el musgo y el alambrado).

Actualmente va bien, pero me parece que no ha enraizado como debe, quizá haya que experimentar algo.

En fin que, según me he dado cuenta por lo que he hecho y lo que he leído, uno tiene que hacer sus experimentos para aprender a cultivar y diseñar Bonsais, así va sabiendo uno lo que puede hacer y lo que no.

Al final nos van a salir unos hermosos Franken-bonsai que a lo mejor no vamos a llevar a concursos, pero los vamos a seguir queriendo y cuidando porque con ellos aprendimos. 

Por eso mi recomendación es que experimenten y que lleven un registro de todo lo que hacen para que sepan lo que funciona y lo que no, o si no habrán experimentado en vano.

Y como ya dije en la entrada pasada, practiquemos el desapego porque con la experimentación  a veces tendremos que dejar ir a uno que otro arbolito.

¡Suerte con sus experimentos! 

jueves, 16 de octubre de 2014

El arte del desapego

Me he tardado mucho en actualizar, en parte porque no había trabajado mucho con los árboles, parte porque también estoy aprendiendo acupuntura y bueno, un montón de cosas y rematando, un horrible internet en la casa.

Esta semana conseguí nuevos árboles (de lo que les hablaré luego) y trabajé con los que ya tenía; prepararé una entrada de cada uno para presentárselos.

De lo que escribiré hoy es de una cosa bien difícil de lograr y que si bien no es tan importante para un bonsai-ka (el "ka" indica "al que practica", en japonés) lo es para un practicante de ésta disciplina que cuenta con poco espacio y muchos árboles.

El desapego como se define en el budismo y en los samurais es la capacidad de dejar ir, de no aferrarse a las cosas y vivir el momento, sin atarse ni al pasado, objetos, situaciones o personas, pero obviamente, siendo agradecido. 

En el arte del bonsai debemos aprender a dejar ir, por mucho aprecio que le tengamos a los árboles que hemos trabajado por años.  

Justo ayer estaba cavilando  sobre esto, pensaba "hay muchos árboles que quiero trabajar y poco espacio y luego no me va a alcanzar el presupuesto para comprarle macetas a todos... tendré que vender algunos".  También veía un video de David Cortizas (hasta ahora uno de mis maestros más importantes, aunque él no lo sepa jeje) y en él menciona que pudo comprarse más árboles o comprar una maceta decente y se decidió por lo segundo, entonces fue que pensé en vender algunos árboles cuando estén listos, pero luego recordé cómo los encontré y todo el trabajo y lo que he aprendido experimentado con ellos y sentí feo dejarlos ir. 

Pero ¡caray! las macetas correctas no son muy baratas y sin maceta el bonsai no es bonsai.

Entonces, usaré mi entrenamiento samurai para respirar profundo y dejarlos ir para poder consentir a los que me quedo y seguir creciendo en el mundo del bonsai.

Espero no haberlos enredado mucho, aproveché un ratito libre en el trabajo y me puse a vaciar lo que tenía en la cabeza.

Para los otros "recién" iniciados como yo, les dejo la liga del canal del Sr. Cortizas, ahí van a aprender muchas cosas, además es gracioso el tío.

https://www.youtube.com/user/DavidCortizas

y su twitter @EscuelaDeBonsai

Próximamente: fotos de los árboles con algo de su historia.

lunes, 19 de mayo de 2014

Ni tan Bonsai

¡Saludos!

Hace unos días (como semana y media más o menos) estaba a punto de actualizar el blog con unas fotos de mis "Bonsai en formación" pero por una cosa o por otra no pude publicar... y estuvo bien.

El fin de semana tuve la oportunidad de tomar algunas clases con Felipe Montesinos y además de aprender cosas nuevas y reforzar otras que ya había leído, me di cuenta de que estaba muy muy lejos de estar haciendo bonsais, más bien estaba aprendiendo a cultivar, que también es una parte muy valiosa del bonsai, entonces no me quejo.

Una de las cosas que me hicieron darme cuenta de que andaba muy lejos es la elección de la maceta, que tiene que tener unas cualidades especiales para que el árbol luzca como debe y como verán más abajo en las fotos, no tengo nada parecido a lo que debe ser.

Otra es que mis árboles realmente no tienen una forma todavía como para decir que son bonsai, pero bueno, llevo muy poco tiempo con ellos como para tenerlos ya formados.

Cada vez me doy más cuenta del reto que va a ser el árbol de mango, sobre todo por el tamaño de las hojas, pero no pienso rendirme, ya que fue el primero en mi colección, de cuando no sabía nada de nada.


Además, esa forma en que los troncos se están desarrollando no la puedo dejar ir así como así, menos después de que haya logrado hacerlo crecer en un clima templado (tirándole más a frío) sin tener instalaciones tipo vivero.


Con mis plantitas, aunque no sean bonsai he aprendido una de las cosas más importantes en esto: el riego. Cuidando estas plantas que tienen diferentes necesidades de agua y de luz he practicado el observarlas y saber cuando es cuando necesitan agua, cómo debo preparar la tierra, que aunque no la preparo como dice la teoría a mis plantas parece gustarles y tienen buen drenaje, que es de suma importancia para evitar que se pudra la raíz. 

Me han servido para experimentar, como la jara, que a pesar de ser tan resistente que crece casi en cada terreno baldío, en "cautiverio" se comporta de una manera muy diferente, pero ahí la llevamos y con la forma del tronco que tiene realmente espero lograr hacer algo bonito de éste árbol.

También lo usé para practicar el alambrado, usando alambre de cobre, que fue lo que pude conseguir en un principio.


 Si observan con atención, podrán ver que en la parte de atrás hay una raíz fuera, además de que el tronco es más grueso en su base que en la punta, lo que es muy bueno para un bonsai.


También tengo mi guayabo, el cuál también tengo la firme convicción de convertirlo en bonsai, sobre todo por motivos personales, ya que mi padre se ha dedicado al cultivo de guayabas, entonces lograr tener un árbol de estos hecho bonsai en la casa es importante para mi, aunque será también un reto, ya que el tron es completamente tubular y recto, pero lo estoy dejando que se llene de retoños para ver como lo puedo trabajar.


Otro que al parecer no es tan bonsai como lo llegué a pensar (por cosas que leí en internet) es mi hiedra, que a mi parecer, es una bonita cascada, que aunque no es en sí un árbol, tiene carácter y es lo primero que logré hacer que tuviera forma, en parte por como era cuando la rescaté de un parque y en parte por la poda y un poco de alambres e hilos.



Y bueno, también tengo plantas desde semilla. Los más grandes son mis capulines, que creo que van muy bien y si siguen así podrían ser un lindo bosque o unos árboles bien formados en solitario.


Y mi "huele de noche", que puse en una maceta para "mame bonsai" (bonsais pequeños), tiene apenas unos 2 meses o menos de haber salido, pero viene fuerte.


Y bueno, también quiero experimentar con nuevas especies, así que cuando encontré una penca de nopal pequeña pero madura no lo pensé dos veces en plantarla. Tiene aproximadamente dos meses de edad y ya tiene unas pequeñas raíces y un brote (que se empezaron a comer los caracoles). 

Y finalmente, el último que llegó a la casa: el junípero. 

Este árbol sirvió de práctica en las clases que mencionaba; es hasta ahora el único que un experto podría considerar como un bonsai en entrenamiento, pero yo no hago menos a mis otros árboles y espero un día poderlos llamar bonsai, con todas sus letras y carácterísticas.

Al junípero lo podamos, alambramos, le doblamos una rama de una manera muy extrema y le practicamos jin (ramas muertas y "peladas") y shari (heridas en el tronco), creo que prácticamente le hicimos de todo lo básico que se le puede hacer un a un bonsai.

Así se veía cuando nos conocimos, con unas curvas muy interesantes tanto en las ramas como en el tronco. Este es el frente que había elegido en un principio (porque todo bonsai debe tener un frente y una espalda).



Después de que Felipe (el maestro del curso) lo revisara, decidimos que este frente le funcionaba mejor, además de que cambiamos el ángulo. En esta foto se muestra después de una pequeña poda, ya con las ramas listas para empezar los jin.


En esta foto estamos colocando un alambre grueso de aluminio (resistente, pero más maleable que el cobre) para doblar esa rama; lo negro que se ve es rafia natural, que se utiliza para evitar que la rama se parta aunque llegue a fracturarse un poco.

También se colocaron tensores hechos del mismo alambre (pero de un calibre más bajo), todo para torcer esa rama y mantenerla en esa posición, como verán, siempre es bueno tener un par o dos de manos extra.


Finalmente así quedó el amigo y es como se ve hoy en día. Les muestro también detalles de los jin, el shari y el tensor.




Ojalá hayan disfrutado de leer esta entrada, yo disfruté escribiéndola porque la verdad es que me gusta mucho hablar de estas cosas, más ahora que el camino se está viendo más claro y me siento con valor de hacer nuevos árboles, con plantas más maduras.

Gracias por leerme, espero actualizar pronto.